ORTOPEDIA MAXILAR INFANTIL

Los profesionales recomiendan realizar la primera revisión bucodental de los niños en el primer año de vida. En ella se valorará el crecimiento del maxilar y la mandíbula, así como la correcta erupción de los dientes y descartará posibles patologías existentes.


Las Asociaciones Americana, Europea y Española de Ortodoncia también recomiendan acudir al dentista antes de los 7 años de edad para estudiar qué momento será el idóneo para comenzar un tratamiento de ortopedia y/o ortodoncia dental, en el caso de que fuera necesario.
Una vez adentrados en la etapa de la niñez o preadolescencia, el odontólogo valorará el desarrollo facial y la orientación de crecimiento. Si el menor presenta anomalías en los rasgos faciales, entonces se planteará la colocación de aparatos especiales de ortopedia dentofacial para redirigir el crecimiento facial y modificar el crecimiento de los maxilares. Con este método se logrará darle armonía facial al niño y mejorará su autoestima de cara al futuro.


La ortopedia infantil se encarga de:
1. Estimular la musculatura orofacial
2. Actuar sobre el crecimiento de los maxilares
3. Modificar funciones


Los aparatos empleados para este tipo de correcciones son los siguientes:
- Expansor o disyuntor del paladar: hablamos de aparatos elaborados con marteriales metálicos y acrílico. Su misión en la boca del paciente es corregir de manera gradual el tamaño del paladar. Son removibles. El paciente puede manipularlos, ponerlos y quitarlos con facilidad.
- Mascara facial: aparatos removibles. Se colocan a la hora de dormir para frenar la mandíbula grande y estimular el crecimiento del maxilar.
- Aparatos miofuncionales: se tratan de férulas elásticas que ayudan a reeducar la lengua, la respiración y el sellado labial.


¿En qué momento mi hijo puede comenzar con el tratamiento?
El momento más aconsejable es la última etapa de dentición mixta o al comienzo de la dentición permanente. Antes de que el crecimiento finalice.
Es importantísimo tratar este tipo de patologías: alteraciones del crecimiento y desarrollo de los maxilares del menor. De lo contrario, el niño podría experimentar en el futuro problemas esqueléticos como: asimetrías faciales, mal posición dental que pueden derivar en posibles dolores musculares y articulares que requieren tratamientos complejos, largos y costosos como cirugía ortognática, extracciones de dientes, prótesis dentales etc. La evaluación temprana ofrece la posibilidad de detectar a tiempo los problemas y lograr un tratamiento más eficaz.

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